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Mostrando entradas de julio 8, 2012

Ilustración infantil. Jugando en la playa.

Estoy rescatando algunos trabajos antiguos en todo el maremagnum que tenía de imágenes desordenadas y esta es una de las que más satisfecho estoy.

Se me ocurrió en la sala de espera del aeropuerto de Barajas. Para matar el tiempo siempre llevo un bloc para garabatear y este dibujo salió casi del tirón.

Recordé mi niñez en la playa junto a mis hermanos. Nos encantaba hurgar entre las rocas y meter las manos en los agujeros que quedaban expuestos a la bajamar. Más de una vez nos gastábamos bromas con que algún monstruo podía habernos atrapado los dedos.

Por suerte no fue así, aunque nos llevamos alguna mordedura de algún cangrejo y más de una picadura de anémona. Incluso una vez un pez escorpión me dejó la mano hinchada una buena temporada.

Pero eso es otra historia que seguro que me da para otra ilustración.


Ilustración infantil: Wonderful Book.

A veces me quedo dormido cuando les leo un cuento a mis chiquillos. Para cuando mi mujer aparece por la puerta para despertarme, ya tengo un dolor de cuello del carajo.


Un día se me ocurrió que sería bueno que alguien me sujetara la testuz o me mantuviera en una pose un poco más digna y propia de un cansado padre de familia. Porque cuando me desmadejo, parezco un guiñapo (vale... el paso del tiempo también se acusa, pero no se admite!).
Y en esas estaba cuando se me ocurrió que los fantásticos personajes de los libros podrían cobrar forma y echarme un capote, pues los trato con mucho mimo. Y fabulando, fabulando, pues me dio por dibujar mis paranoias. 
Y este es el proyecto o WIP (Work In Progress... me mola mogollón este apócope!) que estoy, casi, acabando.


Ilustración y humor gráfico: no quedé contento con mis tetas.

Así que las hice pasar por el "cirujano" y les di un toque todavía más macarra.


¿Por qué?. Pues no sé. Cuanto más las miraba, menos me convencían. Era como si les faltase algo  (a lo peor, sufro de algún síndrome raro... pero a estas alturas de mi vida, como que me da igual!).   El caso es que seguí trasteando con Photoshop y acabé por cambiar el seno derecho (según se mira; en realidad, el izdo. de la poseedora) y darle más contraste a la imagen, saturándola un poco más. Jugué un poco más con pinceles variados y a baja opacidad y, voilá, acabé por cerrar el trabajo.


Y he dejado de mirarlas. Porque mucho me temo que si continúo, creo que soy capaz de volver a retocarlas.
¿Será fijación?.